¡La plantilla de ayuda a domicilio exige que se cumpla lo votado!

La privatización de los servicios públicos vio su auge en la primera década de los 2000, extendiéndose poco a poco por todas partes hasta que acabó afectando a todas las autonomías e incluso a la mayoría de los municipios.

El argumento principal utilizado por los adalides de la privatización en general y de los servicios públicos en particular – ya sean de derecha o de izquierda – para convencer la opinión pública, ha sido principalmente que las empresas privadas son más eficientes y menos costosas.

Por ahora, por mucho que se empeñen algunos, no hay ningún estudio que demuestre la veracidad de lo que afirman dichos adalides de la privatización, es más, la aplicación concreta de remunicipalización en ciertas municipalidades demuestran lo contrario.

Asturias y nuestro municipio, Gijón, como no podía ser de otra manera, se sumó a ese movimiento privatizador. En Gijón, ese afán tuvo entre otras consecuencias la privatización del servicio de ayuda a domicilio. Las trabajadoras de este sector quizás pensaron que ya lo habían visto todo y que no les podía ocurrir cosa peor, pues no, si lo pensaron se equivocaron.

Lo peor estaba por llegar. Después de haber sido aprobada y votada la remunicipalización del servicio en un pleno, el ayuntamiento arrastra los pies en su aplicación. “Hay un acuerdo plenario y exigimos que lo cumplan”, declaraban las trabajadoras del servicio de ayuda a domicilio a La Nueva España, y con razón. ¿Por qué las trabajadoras volvieron al pleno del 17 de julio, esta vez blandiendo pancartas?

Porque Intervención municipal, escudándose detrás de un “estudio” hecho por la Dirección General Económico Financiera del Ayuntamiento, estudio que dictamina un coste superior al actual en caso de remunicipalización, emitió un informe desfavorable… “Soy como Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como”, nos están diciendo los servicios del Ayuntamiento. ¿La remunicipalización del Servicio a Domicilio ha sido votada y aprobada en un pleno? ¡Qué importa!

El PP y Ciudadanos votaron en contra y hacen todo lo posible para que la decisión tomada no se aplique. El PSOE e Izquierda Unida después de haberse abstenido, una manera de echar balones fuera, están en semejante tesitura. Los primeros afirmando que los empleos de las trabajadoras están en peligro, los segundos que es muy difícil revertir los servicios que han sido privatizados. ¿Con tantos temores y tanta dificultad pretenden querer cambiar la sociedad?

En cuanto a Foro, hace de árbitro. Ya en el pleno en el que la propuesta de remunicipalización hecha por Xixón Si Puede ha sido votada, la alcaldesa advertía a las trabajadoras que seguían el debate y aplaudían el desenlace: “Me alegro mucho por la manifestación de alegría pero hasta que no cambiemos el reglamento mejor abstenerse”. ¿Presagio o decisión ya tomada de no hacer nada?

Mientras, el futuro es incierto para las 200 trabajadoras afectadas. Las horas pasan y la finalización del contrato adjudicado a las empresas privadas se está aproximando, lo que suma incertitud. A la situación precaria, trabajando jornadas parciales, con horarios variables y bajos salarios, la voluntad de incumplir lo votado añade incomprensión.

En esta sociedad capitalista en donde el dinero es rey, Correos, Educación, Salud, Transportes colectivos, Telecomunicaciones, Agua, Energía y el reciclaje de residuos, deben volver a ser o seguir siendo servicios públicos. No deben ser objeto de enriquecimiento, ni estar sometidos a las estúpidas e inhumanas leyes del mercado. Su papel consiste en satisfacer las necesidades colectivas.

Mario José Diego Rodríguez, sindicalista jubilado.